jueves, 19 de noviembre de 2015

DESPERTAR DE LA CONCIENCIA - CONFERENCIA 2 LA MUERTE


Juicio                 del
desencarnado


Conferencia Nro. 2 - Fase “A”




QUÉ ES LA MUERTE. LO QUE MUERE Y LO QUE NO MUERE

El desconocimiento de la muerte ha hecho que la mayoría de los seres humanos le teman y no vean en ella la meta o el objetivo final de todo. Si una persona comprende verdaderamente lo que es la muerte ya no le tendrá miedo, y podrá incursionar en los Misterios de la Vida y de la  Muerte.
“La razón de vivir es morir” y no tenemos otra tarea diferente a esta. Se nace para morir y se  muere para nacer. Si el germen no muere la  planta no  nace.  La muerte es  el fin  de algo.  La muerte  libera en todos los  casos.
Lo primero que debemos saber es que a cada Esencia se le asignan 3.000 ciclos de manifestación y que en cada uno de estos se nos dan 108 oportunidades con cuerpo físico humano para lograr la auto-realización íntima del Ser. Lo que quiere decir que en cada uno de estos ciclos habrá 108 nacimientos y 108 muertes físicas. Terminado el ciclo, el alma que en él se ha formado a través de la evolución deberá morir, después de involucionar, en una muerte que llamaremos Muerte Segunda.
De lo anterior se concluye que tendremos que perder el cuerpo físico 324.000 veces, pasando por la muerte física. Y 3.000 veces perderemos la evolucionada alma o pasaremos por la Muerte Segunda. Todo esto se dará mecánicamente si no comprendemos la importancia que tiene la muerte psicológica, que nos permite lograr en una existencia la auto-realización íntima del Ser.
Con lo anterior vamos viendo que hay tres tipos de muerte, que están íntimamente relacionadas entre sí, y que no podría estudiarse la una sin estudiar las otras dos:

1- La Muerte del Cuerpo Físico 2-   La Muerte Psicológica
3-   La Muerte Segunda


1-  Estudiemos el proceso de la MUERTE DEL CUERPO FÍSICO:

Se inicia con un estado de catalepsia que dura setenta y dos horas,  donde  aparentemente  el cuerpo físico está muerto, pero dicho estado se puede suspender en cualquier momento, con lo que el moribundo regresaría al cuerpo  en el transcurso  de  este  lapso.

Durante estas setenta y dos (72) horas se suceden tres Juicios de la siguiente forma:

-   Primer Juicio: En los primeros cinco (5) minutos el desencarnado hace una retrospección consciente de cada uno de sus actos en esa existencia, observando cuidadosamente cada evento de la existencia vivida, y al llegar al instante mismo de su nacimiento compara la existencia vivida con el plan que  tenía para ésta.

-   Segundo Juicio: Se da a las veinticuatro (24) horas aproximadamente, ante los Señores de la Ley Divina. Aquí se tienen en cuenta dos cosas:
                   El peso atómico de cada uno de los elementos psicológicos
                   El número de los mismos (cantidad);
Luego se comparan estos con los que el moribundo tenía al terminar su anterior existencia, para ver si aumentaron o disminuyeron en ésta.



-    Tercer Juicio: A las cuarenta y ocho (48) horas aproximadamente el Alma del desencarnado es llevada al Tribunal de la Justicia Objetiva. Aquí se juzgan tres cosas:
                   El peso de las buenas o malas obras de cada uno de los yoes (actos de la existencia)
                   El número de veces que cada uno de estos elementos psicológicos se manifestó en la existencia
                   La medida del fuego en la médula  espinal.

Al terminar este proceso se hace la suma y resta de quebrados, que  ha  de  determinar varias cosas: el Karma que esta alma soportará en su próxima existencia y  el diseño  electro-psíquico  de  la nueva personalidad,  si es  que  tiene  derecho a una nueva  existencia.
Terminado este juicio, Anubis, el Jerarca de la Justicia Objetiva, ordena al Ángel de la Muerte que corte el cordón de plata al desencarnado y sea liberado de su cuerpo físico. Pero el Ángel de la  Muerte pide permiso a la Madre Divina del moribundo. Si es autorizado éste se toma hasta veinticuatro horas para cortar el cordón de plata con el rayo de la muerte. Si la Madre no autoriza el rayo de la muerte el moribundo deberá regresar a su cuerpo físico antes de las setenta y dos horas.
Lamentablemente, por esta época, casi todo el mundo desconoce estos procesos, antiguamente conocidos por todas las tribus y pueblos del planeta. Y se entierra vivos a los moribundos o se les somete a autopsia antes de las setenta y dos horas. Esto se evitaría si las personas conocieran mejor el proceso de la muerte y no le tuvieran tanto miedo a ella, con una velación de setenta y dos horas podría evitarse.
Una vez  que ha actuado el Ángel de la  Muerte se abren  tres  alternativas  para el    desencarnado:

                   Que ya se hayan terminado sus 108 existencias y su alma deba ingresar  a  la  involución  sumergida en el planeta Tierra, de dónde no saldrá hasta lograr la Muerte  Segunda  o  la  liberación  de  su Esencia.
                   Que aún no se hayan cumplido sus 108 existencias. Su alma será trasladada al Limbo, donde esperará su  próximo  cuerpo haciendo continuas  retrospecciones  de  su  anterior existencia.
                   Si trabajó con el Fuego Sagrado y aumentó su medida Anubis, el Jerarca, ordenará vacaciones en el Cielo y la Madre Divina del desencarnado lo llevará, le dará fuerza e instrucciones para que en su próximo cuerpo físico intente este alma la Auto-Realización de su Ser.





2-  Ahora estudiemos la MUERTE PSICOLÓGICA:


Ésta nos libera de la constante esclavitud en que nos tienen los diversos yoes o formas de ser de uno mismo.
Tenemos millones de defectos psicológicos o pecados que se manifiestan en el  diario  vivir  y agotan permanentemente nuestras energías en  forma    innecesaria.
Hay defectos de todas clases: ira, impaciencia, irritabilidad, codicia, ambición, preocupación, engaño, mentira, miedo, celos, lujuria, fornicación, adulterio, vanidad, engreimiento, amor propio, auto-consideración, auto-simpatía, sufrimiento, orgullo, mala voluntad, desánimo, desagrado, repugnancia, pereza, ociosidad, curiosidad, robo, trampa, sueño, mendicidad, derroche, alcoholismo, drogadicción, degeneración, glotonería, gula, envidia, etc., etc., etc. Como decía el poeta de Mantua, aunque tuviéramos paladar de acero y mil lenguas no nos alcanzarían para enumerarlos cabalmente.
Cada uno de estos defectos psicológicos tiene atrapada una pequeña porción de nuestra conciencia, que es la que le da vida al  defecto.

Cuando un defecto psicológico muere se libera la chispa o conciencia atrapada, que es la parte real en él.
Si  un  defecto  psicológico  puede ser  eliminado  todos  los  defectos pueden         s                     e            r eliminados. Si podemos liberar una chispa de las tinieblas las podremos liberar a           todas.
Donde se demuestra que con la muerte se mata a la muerte por una eternidad.
Si nos liberamos de todos nuestros defectos psicológicos habremos recuperado toda nuestra conciencia e integrado nuestro propio Ser, logrando la individualidad sagrada. Por esto decíamos que la razón de vivir era morir.

La Muerte Psicológica se da en tres formas:

1.       La Muerte en  Marcha o  de  instante en  instante
2.       La Muerte Reflexiva
3.       La Muerte en la  Cruz

Madre Kali
1.  La Muerte en Marcha: Descubrir con la auto-observación un defecto, enjuiciarlo con la reflexión y eliminarlo suplicándole a la Madre Divina que le de  muerte.

Ejemplo: Me levanto y voy a buscar mis chancletas, no las encuentro en su lugar. Automáticamente reacciona un yo por allá del amor propio, otro del orgullo, otro de la  pereza, y así sucesivamente; cada uno me dice una cosa distinta. (Esto es lo auto-observado).
Reflexión:  “¿Qué  es  lo  que  este  yo  desea?”,  “¿Por  qué me
atormenta?”,  “¿Qué es  esto que me sugiere que haga?”.  En   el intelecto el Yo se manifiesta en una forma mediante pensamientos negativos, en el centro emocional me hace sentir mal, hasta  odio  y  hartazgo;  en  el  centro  motor quiere gritar e insultar a quien  las  movió de su   lugar.
Eliminación: De cada detalle que he observado y del cuál uno  se  ha  hecho  consciente  se  le  pide  a  la  Madre   Divina
particular que lo elimine. Este proceso se puede repetir durante todo el día para cada detalle  que se    descubre.






2.  La Muerte Reflexiva:
Ejemplo: Una persona va conduciendo tranquilamente, alguien lo alcanza y lo cierra. Inmediatamente se da una reacción en el interior. Yoes de todas clases invaden la mente pidiéndonos que hagamos muchas cosas. Un yo nos dice que lo insultemos, otro que lo alcancemos, otro que lo cerremos, otro que le mentemos la madre, otro que lo golpeemos, otro que hagamos algo, etc., etc., etc. Si estamos en vigilia le suplicaremos a la Madre Divina que elimine cada uno de los Yoes que alcanzamos a descubrir, y el estado psicológico producido por el evento externo irá disminuyendo. Si continuamos en vigilia, veremos cómo en el transcurso del día nos llegan recuerdos de ese evento, producidos por algunos yoes frustrados que desean vengarse, observamos el temor a que nos hubieran dañado el automóvil, la ira, el orgullo, etc.
Ejercicio: Al acostarnos debemos  revisar las  diferentes  cosas  que nos  ocurrieron durante el  día
y reflexionar un poco en las principales escenas, comprender nuestras propias equivocaciones, juzgarnos despiadadamente, darnos cuenta que le dimos mucha importancia a esas tonterías, etc.
Luego le rogaremos a nuestra Madre Divina que nos elimine los distintos errores que cometimos en cada una de estas escenas.  Y  entenderemos  lo  importante  que  resulta  el  gimnasio  psicológico para la  liberación  de  la esencia.
Lo anterior irá emancipando conciencia y cuando estemos nuevamente ante un evento similar no cometeremos los mismos errores. Nuestro comportamiento  cambiará en  la  medida  que  el  trabajo avanza.
3.  Muerte de Fondo o Muerte en la Cruz: Cuando un defecto ha sido plenamente comprendido en los distintos niveles de la mente podemos hacer uso del Poder flamígero de nuestra Madre Divina, para que lo elimine totalmente en la práctica de la Cruz (o  práctica de sexo con nuestra pareja). Para hacer uso de este procedimiento es necesario conocer primero la castidad científica y aprender a dirigir el fuego sexual, con concentración, imaginación y voluntad, como se enseñará más adelante.
3-  La tercera clase de muerte es la MUERTE SEGUNDA:
Cuando uno no trabaja sobre sí mismo la Psiquis o Alma se pierde al terminar las 108 existencias. Esta Alma es llevada al Abismo, penetra a los Nueve Círculos Dantescos, de donde no saldrá hasta tanto la naturaleza no desintegre todos los defectos que se crearon en las diversas existencias. Después de miles de años de sufrimiento y descomposición, cuando la Esencia queda totalmente pura, se da la liberación de la misma del Abismo. A este paso se le denomina la Muerte Segunda. Sale la Esencia totalmente liberada a la luz del Sol, donde reiniciará una nueva evolución, empezando nuevamente desde el reino mineral.


¿QUÉ ES LO QUE MUERE?
El cuerpo físico, el cuerpo vital y la personalidad son las partes que mueren al terminar una existencia.
LO QUE NO MUERE
La Esencia o Conciencia de cada persona es inmortal, ella es lo único real y verdadero nuestro, jamás muere, es la parte de Dios de cada uno. Los elementos psicológicos en los que se halla embotellada nuestra Esencia o Conciencia retornan de existencia en existencia y en cada una de éstas se  robustecen.  Es  importante  comprender  que  con        la   muerte  del  cuerpo  físico  los   defectos




psicológicos no mueren, son atrapados por la envoltura seminal y trasladados al nuevo cuerpo hasta completar las 108 existencias. Si no son eliminados voluntariamente al final se desintegrarán en el Abismo cuando se complete la Muerte Segunda.

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