sábado, 12 de marzo de 2016

EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA - TEMA 17 LOS TRES FACTORES PARA LA REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA


 EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA Conferencia Nro. 17 - Fase “A”
 LOS TRES FACTORES PARA LA REVOLUCIÓN DE LA CONCIENCIA








Esta conferencia es la síntesis de todo el trabajo para la Auto-Realización de nuestro Ser. Para poder revolucionarnos contamos con tres fuerzas: la del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo.
Pero debemos entender lo  que esto quiere  decir:
El Padre es la Sabiduría. Y es el principio de todo. El Hijo representa la Justicia.
El Espíritu Santo es el Poder.

●                   El Padre: Está relacionado con la Sabiduría y se manifiesta en nosotros cuando enseñamos o nos sacrificamos por los demás. A esto le llamaremos Sacrificio por la Humanidad.
●                   El Hijo: Tiene a su  cargo la  Justicia. Esto quiere decir que el objetivo de esta parte de nuestro    Ser es liberar y equilibrar. Y se manifiesta cuando liberamos nuestra Conciencia, mediante la Muerte Psicológica.
●                   El Espíritu Santo: Es nuestra Madre Divina, la Energía Creadora. Y nos da el Poder para crear nuestros cuerpos a través del sexo y el sabio uso de la energía. A este procedimiento le llamaremos Nacimiento.

Estas tres partes de nuestro Ser harán la Revolución de la Conciencia cuando trabajemos en alguna de actividades relacionadas con cada una de ellas:
●                   El primer factor será el  Nacer.
●                   El segundo factor será el Morir.
●                   El tercer factor será el Sacrificio por la Humanidad.

Primer Factor: NACER

Se entiende por Nacimiento Espiritual la Creación de los Cuerpos Existenciales del Ser. Decimos creación de los Siete Cuerpos, pues deben crearse igual que se creó nuestro cuerpo físico, en el sexo.
Para Nacer es necesario tener una pareja estable con la que podamos trabajar en el sexo en forma permanente. Debe ser una pareja, no pueden ser varias,  pues  esto  adulteraría  el  trabajo.  La  pareja  debe estar dispuesta a colaborarnos y conocer el trabajo que se va a hacer.
Para este trabajo debemos aprender a valorar la Energía Creadora Sexual, pues con ella haremos toda la creación.



El lugar donde se practicará el sexo es el lecho nupcial o altar, este lugar es muy especial y  debemos cuidarlo mucho para que no se mezclen otras fuerzas. La habitación o alcoba donde se encuentra deberá estar en magníficas condiciones de aseo y ventilación, libre de ruidos (música estruendosa) y televisores. No puede haber más personas durmiendo en la misma habitación.
El Suprasexo no se puede practicar en cualquier lugar. Es necesario tener una habitación destinada a esto.

Antes de iniciar la práctica de nacimiento debemos hacer unos preparativos:
●                   Conjuración del Belilín y Círculo Mágico (para quedar protegidos de las fuerzas del Mal).
●                   Súplica al Padre y a la Madre para que nos asistan durante la práctica.
●                   Caricias entre los esposos para lograr una magnífica lubricación del yoni.
●                   Penetración  del falo   dentro del yoni (el pene en  la   vagina).
●                   Una vez unidos sexualmente son necesarias la Concentración, la Imaginación y la  Voluntad.
●                   Procedimiento respiratorio  para la  transmutación  de  la  materia en energía:
-        Inhalación -20 segundos- imaginando la entrada del aire por la nariz hasta los pulmones y luego bajarlo hasta las glándulas sexuales.
-        Retención -20 segundos- imaginando el ascenso de un hilo dorado desde el cóccix hasta el entrecejo.
-        Exhalación -20 segundos- mantralizando lenta y alargadamente IIIII, AAAAA, OOOOO, vocal por vocal, repitiendo todo el procedimiento respiratorio para cada vocal.
●                   La práctica se prolongará durante todo el tiempo que la pareja lo desee pero deberán retirarse sin eyacular o derramar la Energía Creadora Sexual.
●                   No  se  practicará sino  una vez  en la noche.
●                   Con paciencia, prudencia y perseverancia se irá avanzando vértebra por vértebra y cuerpo por cuerpo.


Segundo factor: MORIR



La Muerte Psicológica se refiere a la liberación de la Esencia, o Energía Creadora Sexual, que  en estos momentos se encuentra atrapada por el yo psicológico o las formas de ser de uno mismo. Para poder iniciar el proceso de la muerte psicológica debemos aprender a auto-observarnos.
Y esto resulta ser lo más difícil por la mecanicidad en la que nos encontramos.
Es necesario saber diferenciar los actos del Ego, los actos de la personalidad y los de la Conciencia.

¿Qué se puede observar en el mundo interior?

1-   Los distintos pensamientos
2-   Las charlas internas entre los yoes 3- Las  emociones agradables
4-   Las emociones desagradables
5-   Los estados de ánimo en que nos encontramos 6- Las reacciones  mecánicas
7- Todo lo que nos altera, cualquier situación del mundo físico
Cuando uno descubre cualquiera de estas manifestaciones nos hacemos conscientes de lo que sucede interiormente. Luego le pedimos a la Madre Divina que desintegre el defecto o yo que se manifestó.
En la medida que trabajamos con seriedad con este procedimiento iremos liberando la Esencia, equilibrando nuestros centros y despertando la Conciencia. Cada vez veremos detallitos más pequeños e insignificantes, lo que nos permitirá ver el avance.El sentido de la auto-observación se irá agudizando progresivamente, en la medida que lo usemos, hasta que despertemos completamente.

Ejemplo: voy por la calle conduciendo tranquilamente, al llegar a la esquina otro vehículo se me atraviesa. Si en ese instante no me identifico con lo que me está pasando podré observar todo lo que sucede en mi mundo interior; veamos:

●                   Aparece un yo que me dice “grítele  estúpido”.
●                   Otro “méntele la madre”.
●                   Otro “¿Qué se está creyendo?”
●                   Otro  “¡Alcáncelo!”.
●                   Observo que tengo ganas de pelear.
●                   Observo que mi Centro Emocional está contraído.
●                   Observo que un yo quiere vengarse.
●                   Me pregunto quién le enseñó a manejar.
●                   Pienso “¡Ojalá se estrelle!”.
●                   Otro me dice que pudo habernos rayado el automóvil.
●                   No  puedo dejar  de  pensar en esto.
●                   “¡Qué irresponsable!”, dice otro.
●                   Otros yoes hacen comentarios de lo que sucedió.
●                   Siento resentimiento por lo que pasó.

Un tiempo después sigo recordando la escena:
●                   Aún tengo ira.
●                   No puedo olvidar lo que sucedió.
●                   Me siento debilitado.


Cada una de estas manifestaciones está producida por un yo diferente, y debo suplicarle a la Madre Divina que me lo  elimine.

Otros ejemplos:


Pasa una mujer muy bella cerca de uno. Si me auto-observo descubro yoes en mi cabeza que la están idealizando, si observo el Centro Emocional me siento enamorado o atraído por ella, si observo el Centro Instintivo y el Sexual noto una actividad morbosa inconfundible. ¿Qué tengo que hacer? Al observar que la estoy idealizando pido muerte para ese detalle. Al observar que me estoy enamorando pido muerte para ese sentimiento. Y al observar la sensación instintiva pido muerte para ese yo. Si cualquiera de ellos persiste continúo pidiéndole a la Madre que lo elimine hasta que no aflore ninguno.
A este procedimiento se le denomina Muerte en Marcha, e implica estar todo el día en vigilia para poder darme cuenta de cada detalle.
Si me siento un rato a reflexionar sobre los distintos eventos del día y los estados en que me encontraba puedo hacer nuevos descubrimientos y continuar pidiéndole a la Madre Divina que me  elimine cada cosa que vaya comprendiendo. A este  procedimiento  se  le  denomina  Meditación Reflexiva. Y  nos ayuda  a liberar grandes cantidades de     Conciencia.


Tercer factor: SACRIFICIO POR LA HUMANIDAD


El Sacrificio por la Humanidad es llevar este conocimiento desinteresadamente a toda la humanidad. Sin ningún tipo de distinción de raza, color, riqueza, pobreza, posición social, etc.
El Conocimiento hay que entregarlo sin recibir nada a cambio, completamente gratuito, de lo contrario no es sacrificio sino negocio. Nadie tendría con qué pagar este conocimiento.



La Sabiduría es el principio de todo. Si no la recibimos morimos ignorantes de la razón misma de existir. Si reflexionamos en esto y valoramos el Conocimiento que tenemos nos daremos cuenta de la responsabilidad que esto representa. Imaginar que todos nuestros hermanos duermen, sin saber siquiera para qué existen, produce terror.
El Conocimiento hay que entregarlo puro y limpio, sin agregarle ni quitarle nada, sin  mezclarlo con conocimientos pseudo-esotéricos o subjetivos.


Algunas razones para sacrificarnos por la humanidad:

1- La razón de ser del Ser es el mismo Ser. 
2- Desegoistizarnos, dejar de ser egoístas. 3- Una obra de amor se alimenta con amor.
4-   Cada yo tiene su propia deuda, si no tenemos con qué pagar nos estancamos.
5-     Debemos el Karma de siete existencias, si pretendemos auto-realizarnos debemos pagar de contado.
6-   Cuando uno debe mucho necesita tener buenos ingresos. 
7- Cuando uno se sacrifica por la humanidad recibe Dharma.
8- El Sacrificio genera los méritos del corazón para poder avanzar. 
9- De lo que uno da recibe, el que nada da nada recibe.
10-   El que da sabiduría recibe sabiduría.
11-   El que tiene y no da de lo que tiene hasta lo poco que tiene le será quitado. 
12- Los méritos del corazón nos permiten avanzar en el trabajo del Nacimiento. 
13- Si una persona enseña, cada vez que enseña comprende algo mejor.
14-   El egoísta avanza muy lentamente, si es que avanza.
15-   Cada vez que le ayudamos al Padre a dar el conocimiento Él nos enseña algo. 
16- Cada vez que repetimos el temario lo comprendemos mejor.
17- Si estamos enseñando vamos creando un Centro  de  Gravedad en  torno al Trabajo Esotérico. 18- Si dejamos de enseñar nos enfriamos y nos estancamos en los otros dos factores.
19- Los distintos yoes quieren que nos olvidemos de este trabajo. Si no enseñamos pasa eso.

Diferentes formas de sacrificarnos por la humanidad:

1- Invitando a nuestros amigos, familiares y conocidos. 2- Invitando a desconocidos.
3-   Repartiendo volantes y pegando afiches.
4-   Haciendo publicidad o campañas publicitarias. 
5- Preparándonos para enseñar.
6- Fogueándonos para perder el miedo que  no nos  deja hacer.
 7-  Haciendo introducciones  en  las salas.
8-   Dictando  conferencias.
9-   Abriendo salas donde se pueda enseñar el Conocimiento. 
10- Preparando personal para que ellos continúen enseñando. 
11- Fogueando a todo el personal que se prepara.
12- Motivando a la gente para que arranquen la práctica de los Tres Factores. 
13- Dirigiendo a los  grupos que  se  han  organizado.
14-   Despertando para poder orientarlos.

Si comprobamos la fuerza que se recibe al dar este conocimiento empezaremos a formar un grupo que nos permita tener un Centro de Gravedad en el Trabajo Esotérico Gnóstico.



sábado, 5 de marzo de 2016

LA OBSERVACIÓN DE SÍ MISMO - EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA -TEMA 16 -


EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA - Tema. 16 -

LA OBSERVACIÓN DE SÍ MISMO




 

LA AUTO-OBSERVACIÓN



La Auto-Observación íntima de sí mismo es un medio práctico para lograr una transformación radical. Conocer y observar son diferentes. Muchos confunden la observación de sí con el conocer. Se conoce que estamos sentados en una silla en una sala, más esto no significa que estemos observando la silla. Conocemos que en un instante dado nos encontramos en un estado negativo, tal vez  con  algún problema o preocupados por este o aquel asunto, en estado de desasosiego o incertidumbre, etc., pero esto no significa que lo estemos observando. ¿Siente usted antipatía por alguien? ¿Le cae mal cierta persona? ¿Por qué? Ud. dirá que conoce a esa persona... ¡Por favor!, obsérvela, conocer nunca es observar; no confunda el conocer con el observar...

La observación de sí, que es un ciento por ciento activa, es un medio de cambio de sí, mientras que el conocer, que es pasivo, no lo es. Ciertamente conocer no es un acto de atención. La atención  dirigida hacia dentro de uno mismo, hacia lo que está sucediendo en nuestro interior, sí es algo positivo, activo...
En el caso de una persona a quien se tiene antipatía, así porque sí, porque nos viene en gana y muchas veces sin motivo alguno, uno advierte la multitud de pensamientos que se acumulan en la mente, el grupo de voces que hablan y gritan desordenadamente dentro de uno mismo, lo que están diciendo, las emociones desagradables que surgen en nuestro interior, el sabor desagradable que todo esto deja en nuestra psiquis, etc., etc., etc.

Obviamente en tal estado nos damos cuenta también  de  que  interiormente  estamos  tratando muy mal a la persona a quien tenemos antipatía. Más  para  ver  todo  esto  se  necesita incuestionablemente de una atención dirigida intencionalmente hacia adentro de sí mismo; no de una atención pasiva. La atención dinámica proviene realmente del lado observante, mientras  los  pensamientos y las emociones pertenecen al lado     observado.
Todo esto nos hace comprender que el conocer es algo completamente pasivo y mecánico, en contraste evidente con la observación de sí,  que  es  un  acto  consciente.  No  queremos  con  esto  decir que no exista la observación mecánica de sí, más tal tipo de observación nada tiene que ver con la auto-observación  psicológica a que  nos  estamos refiriendo.

Pensar y observar resultan también muy diferentes. Cualquier sujeto puede darse el lujo  de pensar sobre sí mismo todo lo que quiera, pero  esto  no  quiere  decir  que  se  esté  observando  realmente. Necesitamos ver a los distintos “Yoes” en acción, descubrirlos  en  nuestra  psiquis,  comprender que dentro de cada uno de ellos existe un porcentaje de nuestra propia conciencia, arrepentirnos de haberlos creado, etc. Entonces exclamaremos: “¿Pero qué está haciendo  este  YO?”. “¿Qué está diciendo?”.  “¿Qué es  lo que quiere?”.  “¿Por qué me atormenta con su lujuria,  con su ira?”,    etc., etc.

Entonces veremos dentro de sí mismos todo ese tren de pensamientos, emociones, deseos, pasiones, comedias privadas, dramas personales, elaboradas mentiras, discursos, excusas, morbosidades, lechos de placer, cuadros de lascivia, etc., etc., etc.

Muchas veces antes de dormirnos en el preciso instante de transición entre vigilia y sueño sentimos dentro de nuestra propia mente distintas voces que hablan entre sí. Son los distintos Yoes que deben romper en tales momentos toda la conexión con los distintos centros de nuestra máquina orgánica a fin de sumergirse luego en el mundo molecular, en la “Quinta  Dimensión”.




LOS DOS MUNDOS


Observar y observarse a sí mismo son dos cosas completamente diferentes, sin embargo ambas exigen atención. En la observación la atención es orientada hacia afuera, hacia el mundo  exterior, a través de las ventanas de los sentidos. En la auto-observación de sí mismo, la atención es orientada hacia dentro y para ello los sentidos de percepción externa no sirven, motivo este más que suficiente como para que sea difícil al neófito la observación de sus procesos psicológicos íntimos.

El punto de partida de la ciencia oficial en su lado práctico es lo observable. El punto de partida del trabajo sobre sí mismo es la auto-observación, lo auto-observable.
Incuestionablemente estos dos puntos de partida, renglones arriba citados, nos llevan en direcciones completamente diferentes. Podría alguien envejecer enfrascado entre los dogmas intransigentes de la ciencia oficial, estudiando fenómenos externos, observando células, átomos, moléculas, soles, estrellas, cometas, etc., sin experimentar dentro de sí mismo ningún cambio radical.

La clase de conocimiento que transforma interiormente  a  alguien  jamás  podría  lograrse mediante la observación externa. El  verdadero  conocimiento  que  realmente  puede  originar  en  nosotros un cambio interior fundamental tiene  por  basamento  la  auto-observación  directa  de  sí  mismo. Es urgente decirle a nuestros estudiantes Gnósticos que se observen a sí mismos  y  en  qué  sentido deben auto-observarse y las razones para ello. La observación es un medio para modificar las condiciones mecánicas del mundo. La auto-observación interior  es  un  medio  para  cambiar  íntimamente.

Como secuencia o corolario de todo esto, podemos y debemos afirmar en forma enfática  que existen dos clases  de conocimiento,  el externo y el interno y que,  a menos  que tengamos  en  sí mismos  el centro magnético que pueda diferenciar las calidades del  conocimiento,  esta  mezcla  de  los  dos  planos u órdenes de ideas podrían llevarnos a la confusión. Sublimes Doctrinas seudo-esotéricas con marcado cientificismo de fondo pertenecen al  terreno  de  lo  observable,  sin  embargo  son  aceptadas  por muchos aspirantes como conocimiento    interno.

Nos encontramos pues ante dos mundos, el exterior y el interior. El primero de estos es percibido por los sentidos de percepción externa; el segundo sólo puede ser percibido mediante el sentido de auto-observación interna. Pensamientos, ideas, emociones, anhelos, esperanzas, desengaños, etc. son interiores, invisibles para los sentidos ordinarios comunes y corrientes, y sin embargo son para nosotros más reales que la mesa del comedor o los sillones de la sala.

Ciertamente nosotros vivimos más en nuestro mundo interior que en el exterior; esto es irrefutable, irrebatible. En nuestros Mundos Internos, en nuestros mundos secretos, amamos, deseamos, sospechamos, bendecimos, maldecimos, anhelamos, sufrimos, gozamos, somos defraudados, premiados, etc.

Incuestionablemente los dos mundos interno y externo son verificables experimentalmente. El mundo interior es lo auto-observable en sí mismo y  dentro  de  sí  mismo,  aquí  y  ahora.  Quien  de  verdad quiera conocer los  “Mundos  Internos”  del  planeta  Tierra  o  del  Sistema  Solar  o  de  la  Galaxia en que vivimos debe conocer previamente su mundo íntimo, su vida interior, particular, sus propios “Mundos Internos”. “Hombre, conócete a ti mismo  y  conocerás  al  Universo  y  a  los  Dioses”.  

Cuanto  más se explore este “Mundo Interior”, llamado “Uno Mismo”, tanto más comprenderá que vive simultáneamente en dos mundos, en dos realidades, en dos  ámbitos,  el  exterior  y  el  interior.  Del  mismo modo que a uno le es  indispensable aprender a caminar en el “mundo exterior” para no caer         en un precipicio, no extraviarse en las calles de la ciudad, seleccionar sus amistades, no asociarse con perversos, no comer veneno, etc., así también, mediante el trabajo psicológico sobre sí mismo, aprendemos a caminar en  el “Mundo  Interior”,  el cual es  explorable  mediante  la  auto-observación  de sí. Realmente el sentido de auto-observación de sí mismo se encuentra atrofiado en la raza humana decadente de esta época tenebrosa  en que   vivimos.


A medida que nosotros perseveramos en la auto-observación de sí mismos el sentido de auto-observación íntima se irá desarrollando progresivamente.