sábado, 22 de abril de 2017

EL CRISTO ÍNTIMO Y LA MUERTE  DE LOS
YOES-CAUSA

El Cristo Íntimo

Cristo es el Fuego del Fuego, la Llama de la Llama, la Signatura Astral del Fuego.
Sobre la Cruz del Mártir del calvario está definido el Misterio del Cristo con una sola palabra que consta de cuatro letras: INRI, Ignis, Natura, Renovatur, Integram. (El Fuego Renueva Incesantemente la Naturaleza).

El Advenimiento del Cristo en el corazón del hombre, nos transforma  radicalmente.
Cristo es el Logos Solar, Unidad Múltiple Perfecta. Cristo es la vida que palpita en el universo entero, es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será.

Mucho se ha dicho sobre el Drama Cósmico; incuestionablemente este Drama está formado por los cuatro evangelios.
Se nos ha dicho que el Drama Cósmico fue traído por los Elohím a la Tierra; el Gran Señor de la Atlántida represento ese Drama en Carne y  Hueso.
El Gran Kabir Jesús también hubo de representar el mismo Drama públicamente en la Tierra  Santa.

Aunque Cristo nazca mil veces en Belén, de nada sirve si no nace en nuestro corazón también. Aunque hubiese muerto y resucitado al tercer día de entre los muertos, de nada sirve eso si no muere y resucita en nosotros también.

Tratar de descubrir la naturaleza y la esencia del Fuego es tratar de descubrir a Dios, cuya presencia real siempre se ha revelado bajo la apariencia ígnea.
La zarza ardiente (Éxodo, III, 2) y el incendio del Sinaí a raíz del otorgamiento del Decálogo (Éxodo, XIX, 18) son las dos manifestaciones por las que Dios apareció a  Moisés.

Bajo la figura de un ser de Jaspe y Sardónico de color de llama, sentado en un Trono incandescente y fulgurante, San Juan describe al Fuego del Universo (Apocalipsis, IV, 3,   5).
Nuestro Dios es un Fuego Devorador, escribe San Pablo en su “Epístola a los Hebreos”.

El Cristo Intimo, el Fuego Celestial, debe nacer en nosotros y nace en realidad cuando hemos avanzado bastante en el Trabajo Psicológico.
El Cristo Intimo debe eliminar de nuestra Naturaleza Psicológica las mismas causas de error, los Yoes Causa. No sería posible la disolución de las causas del Ego, en tanto el Cristo Íntimo no haya nacido en nosotros.

El Fuego Viviente y Filosofal, el Cristo Íntimo, es el Fuego del Fuego, lo puro de lo puro.
El Fuego nos envuelve y nos baña por todas partes, viene a nosotros por el aire, por el agua y por la misma tierra que son sus conservadores y sus diversos vehículos.

El Fuego Celestial debe cristalizar en nosotros, es el Cristo Íntimo, nuestro Salvador interior profundo.
El Señor Íntimo debe hacerse cargo de toda nuestra Psiquis, de los Cinco Cilindros de la máquina orgánica, de todos nuestros procesos Mentales, Emocionales, Motores, Instintivos,  Sexuales.


La muerte de los Yoes Causa

Los múltiples elementos subjetivos que constituyen el Ego tienen raíces causales.
Los Yoes Causa están vinculados a las leyes de causa y efecto. Obviamente no puede existir causa sin efecto, ni efecto sin causa; esto es incuestionable, indubitable.

Sería inconcebible la eliminación de los diversos elementos inhumanos que en nuestro interior cargamos sino elimináramos radicalmente las causas intrínsecas de nuestros defectos psicológicos.
Obviamente los Yoes Causa se hallan íntimamente asociados a determinadas deudas  kármicas.

Solo el arrepentimiento más profundo y los respectivos negocios con los Señores de la Ley, pueden darnos la dicha de lograr la desintegración de todos esos elementos causales que en una u otra forma pueden conducirnos a la eliminación definitiva de los elementos indeseables.

Las causas intrínsecas de nuestros errores ciertamente pueden ser erradicadas de si mismo gracias a los eficientes trabajos del Cristo Íntimo.
Obviamente los Yoes Causa suelen tener complejidades espantosamente difíciles.

Ejemplos: un estudiante esoterista podría ser defraudado por su instructor y en consecuencia tal neófito se tornaría escéptico. En este caso concreto el Yo Causa que originara tal error, solo podría desintegrarse mediante el supremo arrepentimiento íntimo y con negociaciones esotéricas muy especiales.

El Cristo Íntimo dentro de nosotros mismos trabaja intensivamente eliminando a base de trabajos conscientes y padecimientos voluntarios todas esas causas secretas de nuestros errores. El señor de perfecciones debe vivir en nuestras íntimas profundidades todo el Drama Cósmico. Uno se asombre al contemplar en el mundo causas todas las torturas por las que pasa el señor de perfecciones.

En el mundo causal el Cristo secreto pasa por todas las amarguras indecibles de su vía crucis. Indubitablemente Pilatos se lava las manos y se justifica pero al fin condena al adorable a la muerte de cruz.

Resulta extraordinario para el iniciado vidente el ascenso al calvario.
Indubitablemente la Conciencia Solar integrada con el Cristo Íntimo, crucificado en la cruz majestuosa del Calvario, pronuncia frases terribles que a los seres humanos no les es dable comprender.

La frase final (“Padre mío en tus manos encomiendo mi Espíritu”), va seguida de rayos y truenos y grandes cataclismos. Posteriormente el Cristo Íntimo después de la desclavación es depositado en su santo sepulcro.

Mediante la muerte el Cristo Íntimo mata a la muerte. Mucho más tarde en el tiempo el Cristo Íntimo debe resucitar en nosotros.
Incuestionablemente la resurrección crística viene a transformarnos radicalmente.

Cualquier maestro resurrecto posee poderes extraordinarios sobre el fuego, el aire, las aguas y la tierra.
Indubitablemente los maestros resurrectos adquieren la inmortalidad no solamente psicológica sino también corporal.

Jesús el Gran Kabir todavía vive con el mismo cuerpo físico que tuvo en la Tierra Santa; el Conde San Germain que transmutara el plomo en oro y hacia diamantes de la mejor calidad durante los siglos XV, XVI, XVII,  XVIII, etc., aún  vive    todavía.


El enigmático y poderoso conde Cagliostro que tanto asombrara a Europa con sus poderes durante los siglos XVI, XVII, XVIII, es un maestro resurrecto y todavía conserva su mismo cuerpo físico.

lunes, 10 de abril de 2017

LA INTUICIÓN


LA INTUICIÓN

La Intuición es el vehículo de expresión de la Conciencia, es decir la parte divina. Puede ser desarrollada vocalizando la “O”, en forma prolongada (OOOOOOO) y concentrándose en el corazón,       o sea en el cuarto chacra. Los demás sentidos pueden ser usados por el Ego. A la Intuición , en cambio, no la puede usar el Ego.

Con la Intuición no se puede cometer ningún delito ni hacer ningún mal, porque el Ego no puede utilizarla.
Hay que tener cuidado de no confundirla con lo que la gente normalmente llama “corazonada” porque ella es tan solo un aviso primitivo. La intuición es la certeza sobre algo bueno o malo, o sobre cualquier cosa que se nos está avisando con anticipación.
Cuando se anda dormido, no se le pone atención a los avisos de la intuición y por eso vienen los fracasos.
Las mujeres son más intuitivas que los hombres porque razonan menos.
La intuición nunca se equivoca. Sirve para librarnos de muchos peligros y muchas veces para librar a muchas personas. La intuición no puede tener nada negativo, todo en ella es positivo, porque es la manifestación de la Esencia misma.
Cuando se está Mantralizando la “O” se debe imaginar el chacra del corazón que está girando en el sentido de las agujas del reloj. Este chacra es una flor de 12 pétalos que está girando con varios colores.

Aunque la vocalización de la “O” ayuda a despertar la Intuición, lo que verdaderamente logra su manifestación es la práctica de los Tres Factores. Quien mantraliza la “O” y trabaja con los Tres Factores, desarrolla más rápidamente la Intuición.

Por medio de la Intuición los maestros nos avisan y si atendemos ese aviso, cada uno puede hacer lo que debe. Cuando se recibe un aviso de la Intuición, no se debe razonar ni dudar, se debe proceder a actuar sin pensar, porque si no, entra el Ego y daña  todo.

El ego no puede utilizar la Intuición, entonces cuando se descarta la mente, entra a funcionar la Intuición. La mente se descarta cuando no se piensa, entonces se percibe el centro del corazón, o sea la Intuición. Lo que nace de allí hay que  hacerlo.

La Intuición ayuda tanto en el mundo físico como en los mundos internos, en los cuales no hablan por medio de símbolos y números. Con la Intuición se puede interpretar cualquier imagen que se nos presente. Nos sirve para conocer aquí y en todas partes. Ayuda a comprender más profundamente a los egos, y poder investigar más fácilmente las cosas, por puro golpe  intuitivo.
Para desarrollarla diariamente se debe vocalizar la O y aunque mentalmente también sirve, da mejor resultado hacerlo en voz alta, durante 20 minutos en forma continua, diariamente.
La práctica fortalece la voluntad y la concentración.


La gnosis en teoría no sirve para nada. Lo valido es la  práctica.

EL YO PSICOLOGICO

domingo, 2 de abril de 2017

FRASES SAW

“Necesitamos cambiar nuestra manera de pensar, ser menos negligentes, volvernos más serios y tomar la vida en forma diferente, en su sentido real y práctico” Samael Aun Weor 

EL SIMBOLISMO DE LOS SUEÑOS

EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA TEOSOFÍA, ESPIRITISMO Y MÉDIUM

EL DESPERTAR DE LA CONCIENCIA
TEOSOFÍA,  ESPIRITISMO  Y MÉDIUM

•          El objetivo de esta conferencia es conocer estas escuelas.
•          Comprender por qué no nos permiten llegar a la autorrealización del ser.
•          Ver adónde nos conducen.
•          Aprender a no mezclarlas con el conocimiento.

¿Qué es la Teosofía?
“Teo” significa Dios y “Sofía”, Sabiduría. La palabra “Teosofía” se refiere a la sabiduría de Dios.

Esta escuela, fundada por Helena Petrovna Blavatsky, aparece en Rusia a finales del siglo   XIX y principios del XX. Tenía como objetivo impedir que el materialismo dialéctico de Carlos Marx y Lenin acabara con todos los principios espirituales de esta región del planeta. Su trabajo fue luchar contra el escepticismo. Tenía como objeto demostrar científicamente que el alma sí existe.

Esta escuela se dedicó a enseñar y practicar la parapsicología, los diferentes poderes de la mente, fenómenos psíquicos, el desdoblamiento, el hipnotismo, la telepatía,  apariciones post mortem, el despertar de las facultades latentes en todas las personas.

En la actualidad las escuelas teosóficas no enseñan la castidad. Recomiendan el vegetarianismo; enseñan que la evolución mecánica nos conducirá a la iluminación. No enseñan que existe la involución y la necesidad de revolucionarse para liberarse.
Como veíamos, buscaba mantener vivas y latentes las esperanzas espirituales para que la gente no cayera en el más absoluto materialismo.

¿Qué es el espiritismo?
Esta doctrina, desarrollada en la segunda mitad del siglo XIX, enseña la técnica para lograr la comunicación con el alma de los muertos. A través de ellos se recibe información, se producen curaciones de personas enfermas, la solución de problemas materiales, etc.

En una sesión de espiritismo se reúnen varias personas en torno a una mesa y tomándose de las manos invocan en coro la presencia de un “espíritu” determinado.
Por lo general se le pide al “espíritu” que se manifieste por medio del movimiento de cosas, ruidos, etc. Luego el desencarnado toma posesión de uno de los participantes, quien presta su cuerpo físico para su manifestación.

A ésta persona se la denomina “médium” porque sirve de medio entre el desencarnado y el mundo físico.
Cuando el “espíritu” toma posesión del cuerpo del médium, comienza a hablar con la voz que tenía en su existencia. Los interesados hacen diferentes preguntas y el desencarnado les va respondiendo una por una.

1 Lo que los espiritistas llaman “espíritu” es un defecto (o legión de defectos) de un desencarnado. No es el Real Ser de ese desencarnado.
 La mayoría de las personas que participan en estas prácticas terminan creando dependencia, puesto que se acostumbran a que les den respuesta a todas sus inquietudes tanto físicas como espirituales.
Por lo general todas estas personas están convencidas de que se han comunicado con un santo o un dios; ninguno de ellos sospecha que se trata de un demonio, o la psiquis (legión) de un desencarnado que no posee vehículo de expresión física.

En los diferentes procedimientos de curación, hacen hasta cirugías, y muchos de los sanados se curan definitivamente, aumentando su dependencia a estos procedimientos.
Las escuelas de espiritismo crecieron en forma exagerada en el siglo pasado y han venido reclutando millones de fieles y seguidores.

Como podemos ver a simple vista, este procedimiento por ningún lado busca la autorrealización de nuestro Ser, en ningún caso se enseña la eliminación de los defectos psicológicos, tampoco se dan conocimientos de cómo lograr la castidad científica etc., etc.
Como enseñaba el maestro Jesús “por sus obras los conoceréis” veamos algunos trabajos de espiritistas: Adivinaciones, consejos, ligues, desligues, rezos, rituales, lectura de ouija, juego de la copa, trabajos de magia negra, rituales con velas, dominación, embos, imposición de enfermedades, curaciones, etc. Trabajos todos de magia negra.

¿Qué es el médium?
Es un sujeto pasivo, receptivo, que sede su materia, su cuerpo físico, su centro motor, a los fantasmas metafísicos de ultratumba.

El karma de la mediumnidad es la epilepsia. Todos los epilépticos fueron médium en sus anteriores  existencias.
En los estados postmortem el médium continúa convertido en poseso de los demonios. Es incuestionable que después de cierto tiempo concluye divorciándose de su propio Ser  Divinal.
Ingresan entonces a la involución sumergida de los mundos  infiernos.

Es muy claro que ante la Logia Blanca, en los mundos Superiores cada cuerpo humano está calificado (ya sea hombre o mujer) como el Templo vivo de un maestro o de una chispa divina. Ese Templo es muy respetado por todas las jerarquías. De ahí que es importante comprender que ningún maestro de la Logia Blanca se expresa a través de un vehículo (cuerpo físico) ajeno.

Cuando un maestro necesita llegar o venir a este mundo tridimensional, manda primeramente su persona o cuerpo físico para que se prepare y más tarde él poderse manifestar a través de sus vehículos. Pero llega a su propia casa, no a casa  ajena.
La persona tendrá que desintegrar esos trabajos, esos yoes o elementos psíquicos de la mediumnidad.

Para que la entidad pueda ingresar al cuerpo del médium, éste debe volcar su Cuerpo Astral hacia delante. Así puede ingresar por el centro motor.